
España está creando sus propias máquinas para hacer cirugías. Hasta ahora, empresas extranjeras dominaban, pero compañías españolas como Rob Surgical ya venden robots quirúrgicos. Esto es importante porque genera empleo tecnológico y nos hace menos dependientes del extranjero.
Hace años, la cirugía robótica era ciencia ficción: un médico controlando una máquina para operar dentro del cuerpo del paciente. Hoy es realidad en muchos hospitales españoles (150 robots ya están funcionando). El problema era que casi todas las máquinas venían de fuera, de empresas multinacionales estadounidenses. Ahora, empresas españolas pequeñas están creando sus propios robots, algo que hasta hace poco parecía imposible. Esto abre un nuevo mercado industrial en España: la tecnología médica de alta precisión.
En la práctica, esto significa que en los próximos años habrá más opciones de cirugía robótica en hospitales españoles, posiblemente más baratas gracias a la competencia. Los pacientes con cáncer de próstata, problemas ginecológicos o de columna podrían acceder a estas técnicas menos invasivas (que dejan cicatrices pequeñas y recuperación más rápida). Además, España crea empleos en un sector tecnológico estratégico.