
Hace años, España recortó el dinero que pagaba a empresas de energía solar y eólica. Esas empresas ganaron juicios internacionales y ahora cobrarán. Los acreedores han encontrado 400 bienes de España en el extranjero que pueden embargar para recuperar lo que se debe.
En 2010-2012, el gobierno español redujo drásticamente las primas (dinero extra) que daba a las empresas de energía renovable. Esas empresas demandaron a España en tribunales internacionales y ganaron. Ahora tienen derecho a cobrar compensaciones millonarias. Pero España no ha pagado voluntariamente. Por eso los acreedores (fondos de inversión que compraron el derecho a cobrar) buscan bienes españoles en otros países para embargarlos y recuperar la deuda. Ya han identificado 400 activos: edificios, cuentas bancarias, participaciones en empresas. Esto es importante porque significa que la estrategia pasa de buscar más bienes a empezar a cobrar con lo que ya tienen localizado.
Este embargo de bienes españoles en el extranjero significa que España perderá dinero e influencia internacional. El Gobierno tendrá que elegir entre pagar voluntariamente o dejar que les quiten activos. De cualquier forma, el dinero sale del presupuesto público, dinero que podría haber ido a sanidad, educación o pensiones. Es un recordatorio de que los cambios de política energética tienen consecuencias legales y económicas muy reales.