
Los estudiantes españoles de 15 años sacan sus peores notas en un examen mundial llamado PISA. Expertos culpan al uso excesivo del móvil y las redes sociales: el scroll infinito entrena el cerebro para textos cortos, no largos. También influye la pobreza infantil y que falten profesores.
PISA es un examen que la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, un club de países ricos) hace cada tres años para comparar si los alumnos de 15 años saben leer, matemáticas y ciencia. España ha sacado sus peores resultados de la historia: los chavales no saben leer textos largos, fallan en matemáticas y ciencias. Los expertos señalan que los jóvenes españoles pasan horas haciendo scroll en TikTok, Instagram y YouTube, lo que adiestra el cerebro para procesar información rápida pero superficial. Esto hace que les cueste concentrarse en un libro de 400 palabras. Además, hay otros problemas: hay niños que van al colegio con hambre, familias sin casa, y muchas aulas están masificadas porque integran alumnos con necesidades especiales pero sin profesores extra.
Los resultados de PISA tienen impacto real en la vida de estos chavales. Si a los 15 años no saben leer un texto largo ni resolver un problema matemático, tendrán menos opciones de empleo cualificado, sueldos más bajos y menos estabilidad económica. A nivel colectivo, un país con peor educación genera menos innovación, menos empleo de calidad y más desigualdad. Esto no es solo un problema de escuela: afecta a la vivienda, el empleo, la salud mental. Arreglarlo requiere decisiones políticas complejas: invertir más en educación pública, reducir el tiempo de pantalla en la infancia, mejorar la formación de profesores y atacar la pobreza infantil. No hay solución fácil.