
El Parlamento español ha aprobado una ley que permite que los saharauis nacidos en el Sáhara Occidental antes de 1977, cuando España lo abandonó, puedan tener nacionalidad española. La votación sucede justo cuando hay tensión entre España y Marruecos por la crisis de Ceuta, y genera polémica sobre si el Gobierno español está siendo débil ante Rabat.
Hace casi 50 años, en 1975, España dejó de controlar el Sáhara Occidental, un territorio en el norte de África donde vivían muchas personas de etnia saharaui. Marruecos ocupó esa zona y desde entonces hay disputas sobre quién tiene derecho a gobernarla. Ahora, el Congreso (la cámara baja del Parlamento español) ha votado una ley que dice: los saharauis que nacieron allí cuando era español, y sus hijos, pueden pedir nacionalidad española. Esto afecta a entre 80.000 y 120.000 personas. El tema es delicado porque justo en julio hubo una crisis: miles de migrantes marroquíes entraron en Ceuta (una ciudad española en el norte de África) sin control, y muchos sospechan que Marruecos lo permitió a propósito para presionar a España.
A nivel práctico, entre 80.000 y 120.000 saharauis podrán pedir el pasaporte español en los próximos años. Algunos volverán a vivir a España, otros lo usarán para viajes o trabajo. La ley aún debe pasar por el Senado, pero sin oposición seria. En cuanto a las relaciones con Marruecos, esto puede generar fricciones, aunque Madrid espera que no. El tema real es si España puede mantener su posición sin que Marruecos vuelva a presionar con crisis migratorias.