
Hace tres años, solo siete empresas tecnológicas gigantes dominaban la Bolsa. Ahora, SpaceX, Anthropic y otras firmas de inteligencia artificial están creciendo tanto que el club ya no es tan exclusivo. El valor total de estas compañías juntas supera el tercio de toda la Bolsa estadounidense.
La Bolsa es el mercado donde se venden trozos de las empresas (acciones). Hace tres años, un analista llamado Michael Hartnett inventó el nombre «Siete Magníficos» para las siete empresas tecnológicas más valiosas: Google, Microsoft, Nvidia, Apple, Amazon, Meta y Tesla. Esas siete empresas ganaban tanto dinero y crecían tan rápido que acaparaban más de un tercio de todo el valor de la Bolsa estadounidense. Pero ahora, con la explosión de la inteligencia artificial (IA, máquinas que piensan como los humanos), nuevas empresas como SpaceX (que lanza cohetes), Anthropic (que crea IA) y OpenAI (también de IA) están creciendo aún más. Pronto irán a Bolsa y sus valores serán tan altos que el club dejará de ser tan especial.
Lo que está pasando es que la inversión en inteligencia artificial está fuera de control. Las empresas que trabajan con IA valen cada vez más porque muchos creen que va a revolucionar todo. Para la gente normal, esto puede significar nuevos trabajos en tecnología, pero también miedo a perder empleos tradicionales. Lo importante es que estos cambios ocurren muy rápido: mucho más rápido de lo que los gobiernos pueden regular.