
El gobierno ha multado a Avis (una empresa que alquila coches) con un millón de euros. La razón: cobraba dinero extra a los clientes que recibían multas de tráfico. Eso no se puede hacer porque es injusto y los clientes no pueden ser penalizados dos veces por lo mismo.
Avis es una empresa que alquila coches a la gente. Cuando alguien alquila un coche y comete una infracción de tráfico (como pasar un semáforo en rojo o exceso de velocidad), la multa llega a nombre del dueño del coche, que en este caso es Avis. Avis entonces tiene que gestionar esa multa. Lo que hizo Avis durante años fue cobrar a los clientes entre 33 y 45 euros extra por "gastos de gestión" de esas multas. El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 (el departamento del gobierno que protege a los consumidores) ha decidido que eso no es legal. Los clientes ya pagaban la multa; no pueden pagar de nuevo por que la empresa gestione el papeleo.
Esta sanción afecta directamente a quien alquile coches de Avis en el futuro. Lo normal es que la empresa no vuelva a cobrar esos gastos de gestión extra, o que los absorba en sus costes. Eso significa que los clientes deberán pagar menos dinero cuando cometan infracciones. Por otro lado, Avis podría subir los precios generales del alquiler para compensar esa pérdida de ingresos.