
Cada vez más gente pierde su casa porque no puede pagar la hipoteca. En el último año, los embargos han subido casi un 22% principalmente porque el euríbor (el tipo de interés de referencia) ha subido mucho por la guerra de Irán. Esto hace que las cuotas mensuales de las hipotecas variables sean cada vez más caras.
El euríbor es simplemente el precio que los bancos usan para calcular cuánto cobran cada mes por un préstamo hipotecario variable (es decir, cuotas que cambian cada cierto tiempo). Cuando sube el euríbor, la gente que tiene este tipo de hipotecas paga más cada mes. En los últimos meses, el euríbor ha subido porque el Banco Central Europeo (la institución que controla el dinero en Europa) ha decidido subir los tipos de interés para intentar frenar la inflación (que las cosas sean cada vez más caras). Esto ocurre mientras hay conflicto en Irán, lo que ha subido el precio de la energía. Muchas de las hipotecas que ahora causan problemas se firmaron hace más de 15 años, cuando la gente pedía dinero muy fácilmente y los bancos casi lo regalaban. Esas hipotecas antiguas tienen tipos variables, así que cuando sube el euríbor, la gente que las tiene sufre directamente en su bolsillo.
En términos reales, esto significa que miles de familias pueden perder su casa en los próximos meses o años. Para alguien con una hipoteca variable, una subida del euríbor de medio punto puede significar pagar 50-70 euros más cada mes: en un año son 600-840 euros adicionales. Para familias ajustadas, eso es dinero que no tienen. Las regiones más afectadas son Andalucía, Cataluña y la Comunidad Valenciana. Si la guerra de Irán continúa o empeora, el euríbor podría subir más, lo que aumentaría los desahucios.