
El Gobierno acaba de permitir que la central nuclear de Almaraz siga funcionando hasta 2030. Ahora las empresas de electricidad piden al Gobierno que les baje los impuestos que pagan por usar energía nuclear. Es su siguiente batalla después de lograr mantener abierta la planta.
En España hay centrales nucleares que generan electricidad sin contaminar. Almaraz es una de ellas, en la provincia de Cáceres. El Gobierno de Pedro Sánchez (que dirige el país) acaba de decir que puede seguir funcionando cuatro años más. Las grandes empresas de electricidad (Iberdrola, Endesa y otras) llevan años pidiendo esto. Ahora que lo consiguieron, quieren algo más: pagar menos impuestos por tener nucleares. El Gobierno actual tiene ideas diferentes sobre esto, así que va a ser una pelea política.
Lo que pasa es que el precio de la electricidad depende de estas decisiones. Si las nucleares pagan menos impuestos, el Gobierno pierde ingresos que quizá cobre en otro lado (impuestos o subidas de servicios). Si las nucleares cierran, la energía podría ser más cara. La gente normal verá el resultado en su factura de la luz y en los servicios públicos. Las próximas semanas decidirán cuánto peso tienen estas negociaciones.