
Las empresas eléctricas han presentado una reclamación oficial pidiendo que se les reembolsen los costes extra que les causó el apagón de abril. Lo hacen ante la CNMC, que es quien controla que las eléctricas no abusen de sus precios. Es un pulso entre las empresas y el nuevo jefe del regulador.
En España, las eléctricas (Iberdrola, Endesa, etc.) son empresas privadas que venden electricidad. La CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) es la institución pública que supervisa que estas empresas no suban demasiado los precios y respeten las reglas. En abril hubo un apagón importante que afectó a buena parte del país. Desde entonces, la empresa que gestiona la red eléctrica (Red Eléctrica) ha puesto en marcha medidas extra de seguridad para evitar que vuelva a pasar. Esas medidas cuestan dinero, y las eléctricas dicen que ellas no deben pagarlo. Ahora acaban de presentar una reclamación oficial ante la CNMC, dirigida por Juan José Ganuza, un economista que acaba de tomar el cargo.
Lo que importa en la práctica es si los costes del apagón los pagan las empresas, los consumidores o el Estado. Si la CNMC fuerza a las eléctricas a asumir estos costes, podrían subir la factura de la luz para recuperar el dinero. Si se los reembolsa con dinero público, lo pagan los impuestos de todos. El resultado final afecta al bolsillo: o subes la luz o subes los impuestos.