
Israel vota este martes para elegir nuevo parlamento y las encuestas apuntan a que Netanyahu, el actual jefe de Gobierno, podría perder. Su principal rival, Eisenkot, le supera en todos los sondeos recientes. Pero ningún bloque tiene votos suficientes para gobernar solo.
Benjamin Netanyahu es el actual jefe de Gobierno de Israel y lleva muchos años en el poder. Su partido se llama Likud. Estas elecciones son las primeras desde el ataque que el grupo armado Hamás lanzó contra Israel en octubre de 2023, que desencadenó una guerra larga y muy destructiva en Gaza. Muchos israelíes están enfadados con cómo Netanyahu ha gestionado esa guerra. El parlamento israelí se llama Knéset y tiene 120 escaños (asientos). Para gobernar hace falta ganar 61 como mínimo. Enfrente de Netanyahu está una oposición formada por varios partidos muy distintos entre sí. El más fuerte de todos es Yashar, liderado por Gadi Eisenkot,. Las encuestas le dan la delantera, pero tampoco él suma los 61 escaños necesarios para gobernar. Esto convierte a los partidos árabes israelíes en árbitros clave: con sus votos, la oposición podría llegar a 67 escaños.
Lo que pase el martes afecta directamente a la guerra en Gaza y a las negociaciones de paz. Si la oposición llega al poder, podría cambiar la estrategia militar y diplomática. Si Netanyahu consigue mantenerse, es probable que la guerra continúe como hasta ahora. Para los ciudadanos de Israel, el resultado marcará quién toma las decisiones sobre seguridad, economía y la vida cotidiana en los próximos años.