
Estados Unidos ha reanudado el envío de alertas a Ucrania cuando Rusia lanza misiles, algo que había dejado de hacer la semana pasada. El presidente ucraniano Zelenski lo confirmó tras reunirse con el enviado de Donald Trump, que viajó después a Rusia para hablar de paz con Putin.
Desde hace más de dos años, Rusia (dirigida por Vladímir Putin) está en guerra con Ucrania (dirigida por Volodímir Zelenski). Estados Unidos, bajo el presidente Donald Trump, lleva tiempo intentando negociar un alto el fuego. Para eso, Trump tiene un enviado especial llamado Steve Witkoff, que viaja entre los dos países para trasladar propuestas. Una de las ayudas que EEUU daba a Ucrania era avisarla cuando Rusia lanzaba misiles balísticos (misiles muy rápidos y difíciles de derribar), para que la gente pudiera ponerse a salvo. Esa ayuda se interrumpió de forma inesperada la semana pasada, lo que puso en peligro a civiles ucranianos. Ahora EEUU ha vuelto a activarla. Todo esto ocurre en un momento de mucha tensión: Trump ha criticado a Zelenski, ha hecho comentarios favorables hacia Rusia y ha vuelto a amenazar con salirse de la OTAN (la alianza militar de países occidentales que se defienden mutuamente).
Para la gente normal en Ucrania, estas alertas de misiles son literalmente la diferencia entre tener tiempo para refugiarse o no. Su suspensión y reanudación muestra lo frágil que es la situación. Para el resto del mundo, lo que se decida en estas reuniones entre Witkoff, Zelenski y Putin puede marcar si la guerra sigue, se congela o termina, y en qué condiciones.