
Estados Unidos e Israel están preparando una ofensiva militar contra Irán. El ejército estadounidense ya está retirando parte de sus soldados de la zona por miedo a la respuesta iraní. La tensión en Oriente Medio vuelve a crecer.
Oriente Medio lleva años siendo una zona de conflictos. Ahora, Estados Unidos (el país más poderoso del mundo, gobernado por Donald Trump) e Israel (un país aliado de EEUU en esa región, gobernado por Benjamin Netanyahu) estarían preparando un ataque contra Irán (un país vecino con el que llevan décadas enfrentados). El Pentágono (el ministerio de defensa de Estados Unidos) ha empezado a mover soldados fuera de algunas zonas de la región, por si Irán responde al ataque. Además, tanto Trump como Netanyahu tienen elecciones próximas en sus países, y eso influye en cuándo y cómo deciden actuar. Ada Colau, exalcaldesa de Barcelona que participó en una flotilla de barcos que intentó llegar a Gaza en protesta por la guerra, ha sido una de las afectadas colaterales: Estados Unidos le ha denegado el visado.
Si se produce un ataque contra Irán, las consecuencias más inmediatas para la gente normal serán la subida del precio del petróleo y, por tanto, de la gasolina y la luz. La inestabilidad en esa zona del mundo también puede afectar al comercio internacional y generar más incertidumbre económica en Europa. Por ahora no hay nada decidido, pero los movimientos militares y diplomáticos que se describen indican que la situación está escalando.