
En algunos países, una o dos compañías son tan grandes que controlan todo lo que sube o baja en la bolsa. Esto significa que invertir en fondos que siguen el índice no es tan seguro como parece, porque en realidad todo depende de dos o tres empresas.
La bolsa es como un mercadillo donde se compran y venden trozos de empresas (acciones). Normalmente, la bolsa de un país tiene muchas empresas, así que si una va mal, otras van bien y todo se equilibra. Pero en países como Taiwán o Corea del Sur, hay empresas tan enormes (fabricantes de chips, electrónica) que pesan muchísimo más que todas las demás juntas. Cuando esas gigantes suben o bajan, arrastran toda la bolsa con ellas. Los inversores que compran fondos indexados (ETF) creen que están repartiendo el riesgo comprando 'un poquito de todo', pero si casi todo es una sola empresa, en realidad siguen teniendo el riesgo concentrado.
En la práctica, esto afecta a cualquiera que ahorre dinero en la bolsa. Si inviertes en un fondo que sigue el índice de Corea y la mayor empresa surcoreana cae un 20%, tu inversión cae casi lo mismo aunque tú creías que estabas diversificado. Es importante saber en qué se invierte el dinero antes de confiar en que 'está repartido'.