
Una encuesta muestra que la mayoría de españoles desconfía de los jueces. Creen que los tribunales son lentos, que favorecen a políticos según su bando, y que no castigan a jueces que cometen errores. Es un problema serio de confianza en las instituciones.
España tiene un sistema judicial que debería ser independiente e imparcial, pero los ciudadanos dudan cada vez más de él. Esto ocurre en un momento en el que hay muchos casos de corrupción en las noticias y los jueces toman decisiones sobre políticos y asuntos de gobierno. El Instituto 40dB (una empresa que hace encuestas) preguntó a españoles qué opinan de los juzgados y tribunales, y los resultados muestran mucha desconfianza. Más de 6 de cada 10 personas creen que existe 'lawfare', que es una palabra en inglés que significa usar los juzgados como un arma para atacar al enemigo político en lugar de buscar la justicia real.
Lo importante aquí es que dos tercios de los españoles no creen en sus propios jueces. Esto afecta a todos: si la gente no confía en que un juicio será justo, desaparece la ley como herramienta para resolver conflictos. Además, cuando los ciudadanos dudan de si los jueces son parciales, es más fácil que ignoren sentencias que no les gusten. El sistema judicial español tiene un problema serio de credibilidad que debe arreglarse, porque sin confianza en la justicia, no hay convivencia democrática posible.