
Mercedes González, directora de la Guardia Civil, ha sido imputada por un juez junto a su número dos por presuntos delitos de prevaricación y obstrucción a la justicia. Están siendo investigados por abrir procesos internos contra agentes de la UCO (unidad policial especializada) que investigaban casos sensibles del Gobierno. A pesar de esto, Mercedes González tiene el apoyo del presidente del Gobierno y del ministro del Interior.
Para entender esto necesitas saber quiénes son los actores. La directora general de la Guardia Civil es Mercedes González, y el segundo al mando es Manuel Llamas (DAO significa director adjunto operativo). El juez Santiago Pedraz está investigando una supuesta trama que buscaba desestabilizar procedimientos judicales que afectaban al PSOE (el partido del Gobierno) y al Gobierno. El PSOE es el partido socialista en el poder. La protagonista de todo esto es Leire Díez, una exmilitante del PSOE. La investigación descubrió que González se había reunido con Leire Díez en al menos tres ocasiones, y esos encuentros sucedieron mientras Díez intentaba que se abrieran investigaciones internas contra los agentes de la UCO que estaban investigando casos que amenazaban al Gobierno.
Por primera vez en la historia reciente, los dos máximos responsables de la Guardia Civil están bajo sospecha judicial mientras continúan al frente del cuerpo encargado de perseguir delitos. Esto crea una situación muy extraña: la gente no sabe si puede confiar en que esta institución investigue delitos sin favores políticos. González y Llamas comparecerán ante el juez el 16 de julio para declarar. Lo que decidan los tribunales en las próximas semanas será crucial para saber si esto fue realmente un intento de interferir en la Justicia o solo encuentros casuales mal interpretados.