
Mercedes González, jefa de la Guardia Civil, acaba de reconocer que se vio varias veces con Leire Díez, una persona bajo investigación por intentar sabotear juicios que perjudicaban al PSOE. El Gobierno negaba esto hace una semana. Díez le pidió que rehabilitara a un policía en problemas, pero González lo rechazó.
El Gobierno de España está bajo presión por lo que se conoce como las 'cloacas del PSOE': una supuesta trama para desacreditar jueces, fiscales y agentes que investigaban asuntos del PSOE y allegados al presidente. Leire Díez es una exmilitante socialista investigada por coordinar estas operaciones. Mercedes González es la actual jefa de la Guardia Civil (el instituto armado que hace labores de policía). Un juez llamado Santiago Pedraz investiga todo esto. La sorpresa es que hace una semana el ministro del Interior (Fernando Grande-Marlaska) negó completamente que González y Díez se conocieran. Ahora González reconoce que se reunieron varias veces, y que en una de esas reuniones Díez le pidió que reincorporara a un comandante implicado en otro caso de corrupción conocido como 'caso Koldo'.
Lo que importa a los ciudadanos normales es si alguien intentó sabotear justicia: eso es grave de verdad. Lo que está claro es que la directora de la Guardia Civil rechazó el favoritismo que le pedían. Pero sí es raro que un Gobierno niegue reuniones que después admite, incluso aunque al final no pasara nada. Los jueces seguirán investigando si hubo verdadero abuso de poder o si solo fueron cafés sin consecuencias.