
El Banco Central Europeo (BCE, la institución que controla el dinero en Europa) podría subir los tipos de interés en septiembre y otra vez en diciembre. Esto haría que las hipotecas, préstamos y créditos sean más caros para todos. La razón: los precios suben demasiado rápido, sobre todo por la energía.
El BCE es el banco que decide cuánto cuesta pedir dinero prestado en Europa. Cuando suben los tipos, los bancos tienen que pagar más al BCE, y eso lo trasladan a ti: tu hipoteca sube, el crédito del coche sube, todo se encarece. Desde hace meses están subiendo los tipos porque los precios en las tiendas no dejan de crecer (inflación). En agosto, los precios europeos subieron un 3,3%, principalmente por culpa de la energía y el petróleo, que están más caros por los conflictos internacionales. El mercado ya espera que en septiembre suban los tipos 25 puntos básicos (una medida técnica: es poco, pero suma). Lo preocupante es que algunos analistas financieros piensan que en diciembre habrá otra subida más, porque la inflación no baja lo suficiente.
Si el BCE sube los tipos en septiembre y diciembre, tu hipoteca o cualquier crédito que tengas se encarecerá: una familia con una hipoteca media podría pagar 60-80 euros más al mes. También será más caro pedir dinero para un coche, un negocio o cualquier cosa. Para los ahorros pequeños, los depósitos en el banco rendirán un poco más, pero es poco consuelo. La pregunta real es si estas subidas van a bajar los precios reales en las tiendas o solo van a hacer más lento el consumo y el crecimiento: nadie lo sabe seguro.