
El Gobierno ha estado rebajando impuestos a la gasolina y el diésel para que no suban de precio. Ese descuento se acaba el 30 de septiembre. Si no lo renuevan, el diésel podría costar 24 céntimos más por litro a partir de octubre, lo que encarecería mucho llenar el depósito.
España ha tenido un plan de emergencia (decreto anticrisis) que reduce los impuestos que se cobran sobre los combustibles. Así evita que suban demasiado de precio en la gasolinera. El plan funciona así: cuando la inflación (subida general de precios) sube mucho, el Gobierno quita impuestos para compensar. El diésel ha tenido más descuento (20 céntimos) que la gasolina (5 céntimos) porque su precio había subido más. Pero este plan anticrisis caduca el 30 de septiembre. El Gobierno aún no ha dicho si lo va a prorrogar o dejar que expire. Si lo deja caducar, los impuestos vuelven a los niveles normales y los combustibles suben de golpe.
En la práctica, si no hay prórroga, el coste de llenar un depósito medio de diésel pasaría de unos 1,79 euros el litro a 2,04 euros aproximadamente. Eso significa gastar unos 12 euros más por depósito. Para alguien que no usa coche, casi no afecta. Pero para transportistas, agricultores, taxistas y trabajadores que viajan, es una subida importante que afectará a sus ingresos y gastos. También podría subir el precio de productos en tiendas, porque llevarlos cuesta más. La decisión del Gobierno en los próximos días será importante para muchas personas.