
La UE y el Reino Unido firmaron un acuerdo que entra en vigor desde el 15 de julio de 2026, completando el marco jurídico tras la salida británica de la UE. El acuerdo elimina la histórica verja que separaba ambos territorios, modifica los controles fronterizos y establece un nuevo marco para la circulación de personas y mercancías. Esto beneficia a aproximadamente 15.000 personas que cruzan entre España y Gibraltar cada día.
La relación entre España, Gibraltar y el Reino Unido inicia una nueva etapa tras la firma del acuerdo que regulará el encaje del Peñón después del Brexit (la salida de Reino Unido de la Unión Europea). La verja fue instalada en 1909 sobre el istmo que une Gibraltar con la península y se convirtió en uno de los principales símbolos del contencioso entre España y el Reino Unido. En 1969, el régimen de Francisco Franco cerró por completo el paso fronterizo durante trece años, provocando la separación de miles de familias y la pérdida de numerosos puestos de trabajo. Gibraltar no estaba incluido en el acuerdo comercial entre la UE y Reino Unido de 2020, lo que dejó la situación sin resolver durante años. La ruptura con la Unión Europea dejó al Peñón en un limbo legal que tensó la frontera y generó incertidumbre para empresas y vecinos.
El acuerdo abre un escenario con importantes implicaciones económicas y sociales para el Campo de Gibraltar y para los miles de trabajadores que cruzan la frontera cada día. La eliminación de la verja eliminará los atascos matutinos y la espera para los controles, algo que llevaban reclamando desde hace años. Los controles fronterizos no desaparecerán por completo, sino que se trasladarán al aeropuerto de Gibraltar, donde las autoridades gibraltareñas asumirán el control migratorio y funcionarios españoles realizarán las comprobaciones para proteger el espacio Schengen. Para la gente normal esto significa: quien trabaje en Gibraltar podrá cruzar sin esperas, el comercio fluirá mejor, y el turismo entre ambos lados aumentará.