
En Andalucía, Juanma Moreno (del Partido Popular) negocia con Vox para formar gobierno después de las elecciones. Vox podría apoyar sin entrar en el gobierno, como ya hizo en 2018. Esto abre un debate: ¿debería la izquierda apoyar a los populares para frenar a la ultraderecha?
El Partido Popular (PP) es el partido de la derecha tradicional. Vox es un partido ultraderechista (más extremista). El PSOE es el partido de la izquierda socialista. Las elecciones andaluzas del 17 de mayo dejaron al PP dos escaños cortos de mayoría absoluta. Ahora Moreno busca un acuerdo programático que le permita reeditar un gobierno en solitario, posiblemente con apoyo externo de Vox sin que entren en el gobierno. El dilema es clásico: algunos en la izquierda se plantean si vale la pena apoyar al PP (su enemigo político) para evitar que Vox (aún más peligroso) entre en el poder.
El acuerdo entre PP y Vox definirá la estabilidad del gobierno andaluz. Para la gente normal: si entra Vox en el gobierno, habrá cambios en leyes de violencia de género, políticas migratorias y educación. Si solo lo apoya desde fuera, el PP tendrá que negociar con Vox cada decisión importante. El modelo que se cierre en Andalucía podría copiarse en otros territorios españoles. Lo que pase aquí marcará cómo gobiernan otros.