
Más de 50.000 personas llegaron a Ceuta desde Marruecos en poco tiempo, obligando a cerrar tiendas y cancelar la principal fiesta del año. Los empresarios calculan pérdidas entre el 50 y 75% y dan por perdida la temporada de verano. El Gobierno rechaza tomar medidas especiales de emergencia.
Ceuta es una ciudad española pequeña (unos 83.000 habitantes) ubicada en la costa de Marruecos. Vive principalmente del turismo y el comercio. Hace poco, decenas de miles de migrantes procedentes de Marruecos entraron en la ciudad en poco tiempo. Esto asustó a la gente, muchos comercios cerraron por inseguridad, y se canceló la Feria de Ceuta (la semana más importante para el turismo y los negocios locales, con ocupación hotelera cercana al 100%). Los empresarios están preocupados porque esto puede hundir los ingresos del verano. El Gobierno español (a través de su delegado en Ceuta) ha dicho que no va a tomar medidas de emergencia especiales, solo reforzar la seguridad normal.
Para la gente normal en Ceuta, esto significa menos trabajo en hoteles y tiendas este verano, menos dinero en casa, y miedo en algunos barrios. Los turistas anulan sus viajes porque no se sienten seguros. Los comerciantes cierran porque no hay clientes. Un millar de migrantes siguen acampando alrededor de la ciudad sin solución clara. Lo importante ahora es que el Gobierno aumente policía y servicios, que Marruecos controle su frontera, y que resuelva esto rápido para que Ceuta recupere la normalidad y sus ingresos.