
Corea del Norte dispara varios misiles balísticos (armas que vuelan muy alto y caen desde el cielo) en un ejercicio de demostración militar. Japón y Corea del Sur detectaron los lanzamientos, pero no hubo daños ni heridos. Es la enésima vez que el régimen de Pionyang provoca tensión en la región.
Corea del Norte es un país dictatorial dirigido por Kim Jong-un que vive aislado del mundo y lleva décadas desarrollando armas nucleares y misiles. Sus vecinos, Japón y Corea del Sur, son países democráticos aliados de Estados Unidos. Desde hace años, Corea del Norte realiza pruebas de armas para mostrar que tiene poder militar y presionar a sus rivales. Hoy lanzó varios misiles balísticos (proyectiles que pueden llevar bombas nucleares) que viajaron unos 900 kilómetros. Los sistemas de defensa de Japón y Corea del Sur siguieron los misiles, pero no explotaron cerca de ningún barco ni avión. Este tipo de ejercicios militares son frecuentes y sirven a Pionyang para demostrar que es una amenaza que no se puede ignorar.
Estos lanzamientos afectan directamente a la seguridad de Japón y Corea del Sur, que deben invertir mucho dinero en defensa. Para el resto del mundo, subraya que Corea del Norte sigue siendo impredecible y que la estabilidad en Asia está en riesgo. Los precios de la energía y los materiales podrían subir si la tensión escala. Es un recordatorio de que esta región del planeta es un polvorín que nadie puede ignorar.