
Trump comenzó una guerra contra Irán hace tres meses, pero ahora quiere negociar con su líder. El Congreso (el parlamento estadounidense) votó para quitarle poderes en esta guerra. Algunos republicanos traicionaron a Trump y votaron en su contra, algo muy raro.
En Estados Unidos hay tres poderes: el presidente (ahora Trump), la Cámara de Representantes y el Senado (juntos forman el Congreso, que es como el parlamento). Trump es del Partido Republicano. Los demócratas son el otro partido grande y suelen estar en desacuerdo con Trump. Hace tres meses Trump empezó una guerra contra Irán, un país de Oriente Medio. Pero la guerra no sale como esperaba. Ahora Trump quiere hablar con el líder de Irán en lugar de seguir peleando. El Congreso votó una resolución (una orden que limita lo que puede hacer el presidente) para que Trump no tenga tanto poder en esta guerra. Lo sorprendente es que algunos republicanos, el partido de Trump, votaron a favor de esta limitación. Eso casi nunca pasa.
Lo que está pasando significa que Trump tendrá más dificultades para tomar decisiones rápidas sobre Irán sin pasar por el Congreso. Para la gente normal, esto afecta porque cada decisión de guerra impacta los precios del petróleo, la economía y la seguridad. El conflicto también consume dinero público que podría usarse en sanidad o educación. Lo importante ahora es si Trump y el Congreso logran ponerse de acuerdo o si seguirán peleándose mientras Irán espera.