
El gobierno despide entre 300 y 1.000 empleados públicos contratados temporalmente porque terminan los fondos europeos que pagaban sus sueldos. Estos trabajadores ayudaban a repartir dinero de la UE en ministerios, pero como el plazo legal acaba hoy, se van a casa.
España recibió dinero de Europa (la Unión Europea, un club de países que comparten reglas) para recuperarse tras la pandemia: el Plan de Recuperación. El gobierno contrató a centenares de personas temporales solo para gestionar ese dinero y repartirlo. Pero esos fondos tenían fecha de vencimiento: este 31 de agosto de 2026. Cuando se acaba el dinero, se acaba el trabajo. Por eso miles de personas recibieron hace 10 días un correo diciendo que el lunes se quedan sin empleo.
Para la gente afectada, es un golpe duro: pierde su sueldo de repente. Para el Estado, plantea un problema mayor: cómo gestionar empleados públicos temporales de manera ordenada. Europa presiona para que España reduzca el abuso de contratos temporales, pero despedir a cientos de personas sin alternativas no es la solución. El tema seguirá en debate, porque otros ministerios tienen trabajadores en la misma situación.