
El gobierno regional de Castilla y León ha decidido no dar dinero público a películas que considere propaganda o adoctrinamiento ideológico. Lo ha hecho el consejero de Cultura, que pertenece al partido Vox. Los cineastas y el ministro de Cultura del gobierno nacional lo llaman censura.
Castilla y León es una comunidad autónoma del centro de España. Su gobierno lo dirige el Partido Popular (PP), pero tiene un acuerdo con Vox, un partido de ideología muy conservadora, para gobernar juntos. Gracias a ese acuerdo, Vox controla la Consejería de Cultura, es decir, el departamento que decide qué proyectos culturales reciben dinero público. El nuevo consejero, Alberto Díaz Pico, llegó al cargo en junio de 2026 prometiendo acabar con lo que él llama la 'ideologización' de la cultura. Ahora ha publicado una norma oficial que dice que las películas que pidan ayudas públicas no pueden tener 'adoctrinamiento ideológico'. El problema es que la norma no explica quién decide qué es adoctrinamiento ni cómo se mide. Eso es lo que ha generado la polémica.
En la práctica, los directores y productores de cine de Castilla y León que quieran pedir dinero público a partir de ahora tendrán que demostrar que su película no es 'ideológica'. Como la ley no define exactamente qué significa eso, habrá incertidumbre sobre qué proyectos pueden presentarse. Algunos podrían directamente no solicitar las ayudas por miedo a que las rechacen. Las ayudas pueden pedirse hasta el 3 de noviembre de 2026.