
Los pisos en España se pusieron aún más caros en el primer trimestre de 2026, subiendo un 12,9% respecto al año anterior. Aunque menos gente está comprando viviendas, los que venden siguen pidiendo precios cada vez más altos, especialmente en las casas de segunda mano. Los expertos dicen que esto no puede durar así mucho más porque la gente ya no puede permitirse pagar.
En España existe un Gobierno (el socialista del PSOE, partido de izquierda) que no ha logrado resolver la crisis de vivienda. Antes de 2024, los precios subían moderadamente. Desde entonces, se disparan: en 2024 subieron un 11% y en 2025 otro 12,7%. Ahora en 2026 continúan al mismo ritmo. Las causas son sencillas: hay muchas personas nuevas en España (por inmigración), pero se construyen muy pocas viviendas nuevas. Más demanda + menos oferta = precios al cielo. Aunque las compraventas bajaron levemente (menos transacciones), esto no ha frenado los precios. El Instituto Nacional de Estadística (INE, organismo público que mide cifras del país) publicó estos datos este lunes.
La edad media para independizarse ha pasado de 29 a 35 años entre 2020 y 2026. En la práctica, esto significa que jóvenes que deberían mudarse de casa de sus padres no pueden hacerlo. Un trabajador medio necesita 15 años de salario para comprar una casa en las grandes ciudades. Alquilar tampoco es opción: en Barcelona, un joven con sueldo medio necesitaría soltar el 72% de su nómina para alquilar un piso normal. Como resultado, el 68% de los jóvenes menores de 35 años ha tirado la toalla con la idea de comprar casa. Según el CIS de mayo de 2026, la vivienda se consolida como el problema número uno para los españoles, con casi el 50% de menciones. Sin cambios serios en cómo se construye y se regula el mercado, estos precios seguirán siendo un obstáculo para tener un hogar propio.