
La vivienda se ha convertido en la principal preocupación de los españoles. La oferta de vivienda se reduce mientras crece la población, no se construye lo suficiente y hay inseguridad jurídica para arrendadores. Un trabajador normal ahora necesita muchos más años de sueldo para poder comprar una casa.
La vivienda es la principal preocupación de los españoles. En España, el precio de las casas sube cada trimestre. La oferta de vivienda se reduce, no se construye lo suficiente y hay inseguridad jurídica para arrendadores. Esto significa que hay pocas casas disponibles para comprar y los dueños no quieren alquilar. Madrid, Barcelona y Valencia tienen los precios más altos, con metros cuadrados que pasan de 4.000 euros en zonas céntricas. La edad media para independizarse ha pasado de 29 a 35 años entre 2020 y 2026. Esto pasa porque los jóvenes no pueden ahorrar lo suficiente para comprar o alquilar solos.
Esta escalada está dejando fuera del mercado a miles de jóvenes y familias de clase media. La gentrificación avanza imparable, desplazando a clases medias y trabajadoras hacia zonas periféricas más lejanas. En la vida práctica, alguien que gana 1.500 euros al mes no puede comprarse una casa. Los alquileres también suben cada año, así que muchas personas gastan casi todo su sueldo solo en dónde vivir. Las familias dedican cada vez más ingresos a la vivienda, reduciendo su capacidad de consumo y ahorro. Los jóvenes retrasan proyectos vitales como formar familias o invertir en educación.