
Desde 1980, el precio de la vivienda en España ha subido tres veces más que lo que han aumentado los sueldos de las familias. Esto significa que aunque ganes más dinero que tus padres, te cuesta mucho más trabajo comprar o alquilar una casa. El Banco de España advierte que faltan más de un millón de viviendas.
En España, como en todos los países europeos, la gente trabaja, gana dinero (eso es la renta disponible) y con ese dinero intenta comprar o alquilar una casa. El Banco de España es la institución que controla el dinero del país y analiza cómo va la economía. Desde 1980 hasta hoy, los sueldos reales de las familias españolas se han multiplicado por 1,8 (ganan casi el doble que antes, descontando la inflación). Pero las casas se han multiplicado por 3,5. Es decir, las casas han subido mucho más rápido que los sueldos. Esto hace que sea cada vez más difícil acceder a una vivienda, aunque técnicamente la gente sea más rica. En otros países europeos (la Eurozona, que es el área que usa el euro) este problema es menor: allí los precios subieron solo 1,8 veces mientras los sueldos subieron 1,6. En España la diferencia es mayor. Además, faltan viviendas: hay un déficit de 750.000 casas que deberían existir pero no existen.
En términos reales, esto significa que una persona joven en Madrid o Barcelona necesita 4.000 euros ahorrados solo para pedir las llaves de un piso de alquiler a 1.000 euros, además de tener ingresos mensuales de más de 2.000 euros. La OCU (una organización de consumidores) buscó pisos baratos en esas ciudades y apenas encontró trece por debajo de 700 euros en Madrid. Los jóvenes se quedan más tiempo en casa de sus padres, o viven más gente por piso de lo que deseaban. Mientras falten viviendas y los precios suban más que los sueldos, una parte importante de la población trabajadora seguirá encontrando muy difícil acceder a una casa en condiciones decentes.