
Este verano la factura de la luz se ha puesto por las nubes. Todo ocurre porque hace mucho calor, la gente usa más aire acondicionado, y además el gas natural está muy caro. El resultado es que la electricidad cuesta casi el doble de lo normal.
En España, como en toda Europa, la electricidad se vende en un mercado mayorista (el pool). El precio sube o baja según la demanda y la oferta. Este verano hay una tormenta perfecta: primero, el calor extremo hace que todos enciendan el aire acondicionado al mismo tiempo. Segundo, el gas natural (que se usa para generar electricidad) está muy caro porque hay un bloqueo en el estrecho de Ormuz, un lugar estratégico del mundo por donde pasa el petróleo y el gas. Cuando sube el gas, sube la electricidad. Normalmente un megavatio hora (una medida de electricidad) cuesta entre 40 y 60 euros. Ahora mismo cuesta 120 euros. Eso significa que tu factura es mucho más cara.
En la vida cotidiana, esto significa que tu factura de la luz será más cara durante estos meses. Si tu aire acondicionado funciona mucho, notarás la diferencia. El problema desaparecerá en otoño cuando baje la temperatura. Pero la noticia muestra algo importante: España depende del gas del exterior, y eso hace que los precios suban cuando hay problemas internacionales. Es un tema que seguirá siendo relevante en invierno, cuando el calor se convierte en frío y la calefacción sube los precios.