
651.000 personas en España tienen ahora más de un trabajo. Esto ocurre porque los salarios no alcanzan para vivir. El número de personas con pluriempleo crece tres veces más rápido que el de trabajadores normales.
En España, cuando alguien necesita dinero, lo normal es tener un único trabajo. Pero desde hace unos años, muchas personas tienen que trabajar en dos o tres lugares a la vez. El gobierno (que es quien dirige el país y hace las leyes) recuenta cuánta gente trabaja. Hasta ahora, nunca había habido tantas personas con varios empleos simultáneamente. Lo que está pasando es que los sueldos no crecen al mismo ritmo que suben los precios de la gasolina, la comida o la vivienda. Entonces la gente siente que gana menos cada mes, aunque la cifra nominal sea la misma. Por eso muchos buscan un segundo trabajo para no quedarse sin dinero.
En la práctica, si tienes un trabajo pero aún así necesitas otro para llegar a fin de mes, algo falla. Bien porque tu sueldo no acompaña la inflación (la subida de precios), bien porque los gastos básicos han crecido demasiado. Esto afecta a la vida cotidiana: menos tiempo para la familia, más cansancio, menos ocio. A largo plazo, una población agotada por trabajar excesivas horas no es sana para la economía ni para la sociedad.