
Brasil vota este domingo entre Lula, que lleva cuatro años como presidente, y Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente de hace cuatro años. Las encuestas dan una ligera ventaja a Lula, pero el resultado es muy cerrado y podría haber segunda vuelta.
Brasil es el país más grande de América Latina. Lula da Silva es el presidente actual, de izquierdas, que gobernó hace años y ganó las elecciones hace cuatro años. Flávio Bolsonaro es el hijo de Jair Bolsonaro, que fue presidente antes que Lula y es de extrema derecha. Los dos candidatos representan proyectos completamente diferentes: Lula quiere más control estatal de la economía y políticas sociales; Flávio Bolsonaro quiere menos intervención del Estado y políticas más conservadoras. La campaña ha sido muy polarizada, con acusaciones de corrupción, peleas sobre religión y temas económicos como el coste de la vida.
Lo que decida Brasil este domingo afectará directamente a los precios, empleos y servicios públicos de millones de personas. Si gana Lula, seguirá el mismo modelo de los últimos cuatro años: más gasto social pero también más inflación. Si gana Bolsonaro, habrá cambios radicales en economía y política que alterarán pensiones, sanidad y educación. Las encuestas son tan cerradas que es probable segunda vuelta, lo que significa que el resultado final no llegará hasta el 25 de octubre.