
La primera encuesta tras las votaciones del domingo muestra que Flávio Bolsonaro (hijo del expresidente) va por delante de Lula, el presidente actual, en la segunda vuelta del 25 de octubre. Le saca cuatro puntos: 52% frente a 48%, una ventaja real y no solo por casualidad.
Brasil es el país más grande de América Latina. Lula (presidente ahora mismo, del partido de izquierda) y Flávio Bolsonaro (senador, del lado derechista, hijo del expresidente Jair Bolsonaro) compiten por gobernar los próximos años. El domingo pasado hubo primera vuelta de votaciones. Ahora esperan la segunda vuelta (la definitiva) para el 25 de octubre. Una encuesta de Datafolha (empresa que pregunta a la gente qué va a votar) acaba de salir y dice que Bolsonaro va ganando. Esto importa porque Brasil es potencia mundial: lo que pase aquí afecta a la economía global y a la política de toda Sudamérica.
Lo que pasa ahora en Brasil importa a todos. Si gana Bolsonaro, la región se mueve hacia la derecha; si gana Lula, se mantiene el rumbo de izquierda. Para la gente de a pie, esto significa: cambios en precios, empleos, seguridad y educación. Los próximos 15 días serán de campaña intensa. La segunda vuelta será ajustada, así que quién vote y cómo vote marcará un antes y después.