
Bélgica está comprando sistemas militares para proteger sus ciudades y carreteras principales de posibles ataques aéreos. La compra cuesta 3.100 millones de euros y es la más grande que hace en defensa aérea desde hace 30 años. Sucede porque Europa está más nerviosa por la guerra en Ucrania y quiere estar preparada.
Bélgica es un país pequeño de Europa que forma parte de la OTAN (una alianza militar de países occidentales). Desde la invasión rusa de Ucrania en 2022, todos los países europeos están preocupados. Muchos piensan que si pasa algo en Ucrania, podrían ser atacados desde el aire. Por eso están comprando armas defensivas. Los NASAMS son sistemas que disparan cohetes para derribar aviones o drones. El Skyranger es otro arma similar pero más pequeña. La última vez que Bélgica hizo una compra tan grande de estas armas fue en los años noventa.
Para los belgas normales, esto significa que sus impuestos irán a defensa aérea durante años. En la práctica, habrá más sistemas de protección alrededor de puertos, aeropuertos y autopistas. Si hay una crisis real, estas armas podrían servir. Pero también es cierto que la gente común pagará esto durante décadas a través de los presupuestos del Estado.