
Un proyectil impactó contra un buque mercante en el estrecho de Ormuz, una zona estratégica entre Irán y Arabia Saudita. Murió al menos un marinero y varios resultaron heridos. No se sabe quién lanzó el proyectil, pero ocurre en medio de tensiones entre Estados Unidos e Irán.
El estrecho de Ormuz es una ruta marítima crucial por donde pasa casi todo el petróleo del mundo. Estados Unidos e Irán son enemigos políticos desde hace décadas. Hace poco firmaron un acuerdo de paz el 17 de junio, pero las cosas no van bien: se suponía que debían abrir esta ruta y dejar de atacarse en 60 días, y ese plazo acaba de vencer sin que nada haya cambiado. Ahora este ataque aparece cuando ambos países están en tensión máxima y nadie sabe exactamente quién lo perpetró, aunque la zona está controlada por actores ligados a Irán.
Este ataque afecta a todos. Si la ruta de Ormuz sigue bloqueada o bajo amenaza, los precios del petróleo suben en todo el mundo, lo que encarece la gasolina, la calefacción y casi todo lo que transportamos. Las aseguradoras de barcos también cobran más, así que los productos importados costarán más caros. El conflicto entre Estados Unidos e Irán no se resuelve, y mientras tanto, marineros civiles inocentes mueren en el fuego cruzado.