
El Gobierno de Madrid gastó al menos 4,5 millones de euros en un ático lujoso en una zona cara de la ciudad. Dijeron que era para hacer reuniones, pero las normas urbanísticas no lo permiten. Solo se puede usar como casa, no como despacho.
Isabel Díaz Ayuso es la presidenta de la Comunidad de Madrid (que es como el gobierno de la región). Su equipo compró un ático de 485 metros cuadrados en Chamberí, uno de los barrios más ricos de Madrid. El precio medio en esa zona es de unos 4,5 millones de euros, pero el Gobierno no ha dicho cuánto pagó exactamente. Al principio dijeron que era para hacer reuniones de trabajo de forma temporal. El problema es que Madrid tiene un plan urbanístico (las reglas sobre qué se puede hacer en cada zona). Y esas reglas dicen que un ático residencial solo puede tener una pequeña parte de oficina si alguien vive allí (máximo un tercio del espacio). No se puede convertir completamente en oficina.
Este caso muestra un conflicto entre lo que el Gobierno madrileño quiso hacer y lo que las normas permiten. Sea cual sea el uso final del ático, los ciudadanos pagaron millones de euros por un inmueble que no pueden usar como planeaban. Ahora el Gobierno tendrá que decidir: venderlo, usarlo como vivienda, o ajustarse a las normas que limitan el uso de oficina. Lo importante es que quede claro para qué sirve y cuánto costó exactamente.