
Un organismo que controla la competencia en España acaba de decir que Aena, la empresa que gestiona los aeropuertos, debe reducir lo que cobra a las aerolíneas en los próximos cinco años. Aena quería subirlo casi un 4% cada año, pero el árbitro propone bajarlo un 0,59% anual. Las aerolíneas celebran la decisión.
Aena es una empresa semipública (mitad pública, mitad privada) que gestiona los aeropuertos españoles. Cada año fija cuánto cobran las aerolíneas por usar pistas y terminales. La CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) es como un árbitro independiente que supervisa que no haya abusos en los negocios. Hasta ahora, Aena proponía subir las tarifas un 3,82% anual hasta 2031 para financiar grandes inversiones, como ampliar el aeropuerto de Barcelona. Las aerolíneas protestaron, diciendo que eso subiría los precios de los vuelos. La CNMC acaba de estudiar el caso y ha dado un informe diciendo que Aena está equivocada: que los pasajeros serán muchos más de lo que Aena calcula, así que con tarifas más baratas se gana dinero igual. Esto afecta a millones de euros en disputa.
En la práctica, esto significa que si el Ministerio sigue la recomendación de la CNMC, los billetes de avión tendrán menos presión al alza. Aena tendrá que financiar sus inversiones de forma más lenta o eficiente, pero según el informe, sigue siendo viable. Los aeropuertos seguirán modernizándose, solo que con un ritmo menos agresivo. El último paso lo da el Ministerio de Transportes, que debe decidir si sigue el consejo del árbitro o apoya el plan original de Aena.