
El gobierno ha repartido dinero para bajar el precio del gasóleo a los agricultores por culpa de la guerra en Oriente Próximo, pero se ha olvidado de los apicultores. Estos se quejan de que sus gastos se han triplicado porque tienen que transportar colmenas constantemente, pero no reciben ni un euro de esas ayudas.
En España hay casi 37.000 granjas de abejas que producen miel para vender. El gobierno (el Ejecutivo que dirige España) aprobó dos decretos con dinero para que los agricultores paguen menos gasóleo tras los problemas en Irán que han subido los precios del petróleo. Pero los apicultores no entraron en esas ayudas. Es importante porque la apicultura es un negocio real: España produce 33.000 toneladas de miel al año y exporta por 110 millones de euros. Ahora, con el calor, estos productores tienen que trasladar sus colmenas a zonas más frías constantemente, lo que multiplica sus gastos en combustible.
Los apicultores españoles enfrentan una realidad: sus costes de combustible casi se han triplicado en poco tiempo porque tienen que mover colmenas constantemente hacia el norte en verano. El gobierno les dejó fuera de las ayudas anticrisis, aunque sus demandas son legítimas. Mientras se busca una solución, el sector sigue pidiendo oficialmente que se cree un tipo de gasóleo profesional para ellos, como existe para otros agricultores. De momento, solo Cataluña estudia ayudas propias. Lo que sí es claro: sin apicultores, no hay polinización de muchos cultivos en Europa.