
Amazon tiene tres centros de datos operativos en Aragón pero paga sus impuestos de actividad a nivel nacional, no a los ayuntamientos locales donde funcionan. Los pueblos pierden así cientos de miles de euros que les prometieron estas instalaciones.
Los centros de datos son enormes edificios llenos de ordenadores que guardan información de internet. Amazon (la empresa de Jeff Bezos que vende de todo por internet) ha construido varios en pueblos de Aragón (una región española) desde 2022, prometiendo dinero y empleo. El problema: existe un impuesto llamado IAE (Impuesto sobre Actividades Económicas) que las empresas pueden pagar bien en el pueblo donde funcionan o bien a nivel nacional. Amazon eligió pagarlo en Madrid, a nivel nacional. Esto significa que ciudades como Huesca, El Burgo de Ebro y Villanueva de Gállego no reciben ese dinero, aunque sus pueblos cargan con el impacto ambiental y el consumo de agua y electricidad.
Los pueblos pequeños de Aragón necesitaban urgentemente inversión y empleo, pero esta solución tiene un problema: reciben los costes ambientales sin los ingresos fiscales que les prometieron. Si Aragón multiplica por 33 sus centros de datos en los próximos años, como prevé, los ayuntamientos deben aclarar ya de quién cobran cada impuesto. Lo que está claro es que cuando una empresa usa recursos locales, espera lógicamente que pague allí: es lo que pasa con cualquier industria, pequeña o grande.