
Este verano alquilar una casa en la playa cuesta casi 1.150 euros a la semana, un 17% más que el año pasado. La demanda es enorme porque mucha gente prefiere quedarse en España (hay conflictos en el extranjero) y hay pocas casas para alquilar. Las zonas baratas del norte de España suben los precios más rápido que nunca.
En España hay casi 8.000 kilómetros de costa donde millones de personas van de vacaciones cada verano. El sector inmobiliario (que es el negocio de venta y alquiler de casas) ha visto que más gente quiere alquilar viviendas en la playa en temporada alta. El problema es que hay muy pocas casas disponibles en relación a cuánta gente las busca. Un portal inmobiliario llamado pisos.com analizó los precios de todo el litoral español y descubrió que nadie bajó precios respecto al año pasado: todos subieron.
Para el bolsillo real: si planeas vacaciones en la costa española este julio o agosto, los alquileres están en máximos históricos. Las zonas que antes eran alternativas baratas (playas atlánticas y cantábricas) también suben precios rápidamente. La única buena noticia: algunas regiones como Almería o Rías Bajas siguen siendo más asequibles que Baleares o Costa Brava. Quien quiera ahorrar, debería buscar fechas fuera de agosto o mirar menos hacia el sur.