
Un informe del Banco Central Europeo (el banco que controla el euro) muestra que Alemania es el país europeo más afectado por la competencia industrial de China. Las empresas alemanas tienen más dificultades que las de otros países para competir con los productos chinos.
China lleva años intentando ser potencia industrial mundial. Exporta productos más baratos que Europa y quiere entrar en mercados que antes dominaban los europeos. Alemania es famosa por sus máquinas, coches y productos de calidad, pero ahora tiene que competir con empresas chinas que venden más barato. El Banco Central Europeo (BCE) es la institución que controla el dinero en Europa. Acaba de hacer un estudio viendo qué países europeos sufren más por la invasión de productos chinos. El resultado: Alemania está en primera línea de fuego.
Para la gente normal, esto significa que los precios de productos alemanes podrían subir si se protege la industria. También hay riesgo de que cierren fábricas y suba el desempleo. Pero si no se hace nada, las empresas alemanas pueden perder competitividad. El gobierno alemán tendrá que buscar equilibrio: ayudar a su industria sin que suban los precios que pagan los ciudadanos por todo.