
Ada Colau, que se despidió de la política hace poco más de un año, ha suavizado su postura y ahora dice que podría volver si es «especialmente útil». Su comentario ha revolucionado a la izquierda española, que busca desesperadamente un líder para las próximas elecciones generales.
Ada Colau fue alcaldesa de Barcelona durante dos legislaturas (mandatos) y se retiró de la política a finales de 2024. Hace poco decía que no se presentaría a nada, ni como candidata a primarias ni a elecciones. Pero ahora, en septiembre de 2026, la situación ha cambiado. Sumar es una alianza de partidos de izquierda (formada por IU, Comuns, Más Madrid y otros). Su principal líder, Yolanda Díaz, se apartó, y ahora no saben quién será su candidato para las próximas elecciones generales. Los ministerios (cargos del gobierno) que podrían liderar el proyecto han rechazado o no se comprometen. En ese contexto, las nuevas palabras de Colau (que ahora dice que «podría plantear volver») han generado ilusión en la izquierda, porque ella tiene mucho peso político y es querida.
Lo que está pasando afecta a todos porque define quién gobernará España en las próximas elecciones. Si Colau decide volver, la izquierda tendría una candidata con experiencia en gobernar una ciudad grande. Si no vuelve, Sumar seguirá sin un rostro claro. Cualquiera de las dos opciones influirá en cuántos votos reciba cada partido y, por tanto, en cuántos diputados (representantes en el parlamento) tendrá cada uno. Esto determina qué leyes se aprueban, cuántos impuestos se cobran, y cómo se gastan los presupuestos públicos en educación, sanidad y otros servicios que afectan a la vida diaria.