
EEUU e Irán anunciaron un acuerdo de paz integral que pone fin a las operaciones militares en todos los frentes, incluyendo Líbano, que se firma este viernes en Ginebra. Pero Netanyahu dice que bombardea porque Hezbolá ataca Israel, y Trump le ha reprendido públicamente en redes sociales, diciendo que 'no debería haber ocurrido en un día tan especial'. Israel se siente marginado del acuerdo, que fue negociado entre EEUU e Irán sin incluir a los israelíes.
Lleva cuatro meses habiendo guerra en Oriente Medio. El 15 de junio, Donald Trump (presidente de EEUU) anunció un acuerdo con Irán (país persa, aliado de grupos armados en Líbano). El acuerdo busca restablecer la estabilidad regional mediante la reapertura de rutas comerciales estratégicas, especialmente el estrecho de Ormuz, una vía por la cual transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial. Irán había tejido una red de alianzas en Oriente Medio que Israel percibía como una amenaza, incluyendo a Hezbolá en Líbano. Netanyahu (primer ministro de Israel) no estuvo en las negociaciones porque Trump le presionó para que dejara de bombardear Líbano, pero Netanyahu lo desafió. La firma oficial es el 19 de junio.
Si se firma el acuerdo, la reapertura del estrecho de Ormuz tardará en bajar el precio del petróleo debido a cuellos de botella e infraestructuras destrozadas, por lo que los expertos esperan inflación todavía 'pegajosa' a corto plazo. Lo que sí se nota ahora en el bolsillo es la reducción de la factura de electricidad: una media de 10 euros al mes. El gran riesgo es que si Israel sigue bombardeando Líbano, Irán puede cerrar de nuevo el estrecho de Ormuz (como hizo hace poco), paralizando el comercio mundial de energía. Para la gente normal, esto significa que el precio de la gasolina y la luz podrían seguir altos o subir más.