
Veinticinco estados de EE UU gobernados por el partido demócrata han presentado una demanda legal contra el presidente Trump. El motivo: Trump acaba de poner impuestos entre el 10% y el 12,5% a productos importados de más de 90 países, alegando que no respetan las leyes sobre trabajo forzoso. Los estados demandantes dicen que esto perjudicará a sus ciudadanos y negocios.
En EE UU hay dos partidos principales: los demócratas (izquierda) y los republicanos (derecha). Trump es republicano y presidente del país. Recientemente ha aprobado aranceles, que son impuestos que se cobran a los productos que entran desde otros países. Según Trump, estos impuestos protegen a los trabajadores estadounidenses de países donde se explota a la gente en las fábricas. Los 25 estados que demandan son gobernados por demócratas y afirman que estos impuestos subirán los precios de las cosas que compran sus ciudadanos y dañarán el comercio. Ahora van a los juzgados a intentar frenar la medida.
En la práctica, esto afectará a los precios que pagamos en las tiendas. Si importar cosas cuesta más por aranceles, las empresas suben el precio final. Tanto si ganan los demócratas en los juzgados como si gana Trump, el tiempo dirá si esto protege realmente empleos estadounidenses o simplemente hace más caro vivir. Mientras se resuelve en los tribunales, los ciudadanos notarán cambios en lo que cuesta comprar productos importados.