
Este martes se cumplen 25 años del ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, cuando aviones fueron estrellados contra edificios y murieron casi 3.000 personas. Desde entonces, grupos terroristas yihadistas (extremistas religiosos islámicos) han cometido más de 60.000 atentados en todo el mundo causando 240.000 muertes. Cuatro de los principales responsables del ataque de 2001 siguen presos en la cárcel de Guantánamo (en Cuba) y su juicio no comenzará hasta 2028.
El 11 de septiembre de 2001, 19 terroristas asociados a la red Al Qaeda (una organización extremista yihadista) secuestraron cuatro aviones comerciales. Dos los estrellaron contra las Torres Gemelas en Nueva York, otro contra el Pentágono en Washington, y el cuarto cayó en Pensilvania. Murieron casi 3.000 personas. Este ataque cambió la política mundial: los gobiernos occidentales iniciaron guerras contra el terrorismo yihadista, especialmente en Oriente Medio. A lo largo de 25 años, estos grupos extremistas han realizado decenas de miles de ataques en más de 60 países, matando a cientos de miles de civiles. Cuatro de los organizadores principales siguen en la prisión de Guantánamo esperando un juicio que no empezará hasta dentro de tres años.
El 11 de septiembre de 2001 marcó un antes y un después en seguridad global. Durante 25 años, el terrorismo yihadista ha matado a cientos de miles de personas en todo el mundo. Los ataques han generado guerras, cambios en políticas de inmigración y vigilancia, y miles de millones de euros gastados en seguridad. Para la gente normal, esto significa más controles en aeropuertos, más vigilancia en ciudades y una sensación de inseguridad que persiste. Mientras los principales responsables del ataque de 2001 esperen un juicio lento, la pregunta es cómo evitar futuros ataques sin sacrificar libertades ni derechos de civiles inocentes.